martes, 13 de enero de 2009

ALBAR II


Llueve copiosamente, no puede ser posible sentir esta temperatura tan baja en plena selva, casi trópico, aquí solo imaginarías humedad y sopor perpetuo, sin embargo la sensación térmica es de frío, me incorporo un poco, corro lo suficiente la cortina para comprobar con ojos chinos casi cerrados todo el diluvio afuera cayendo sobre la cisterna, los ladrillos apilados y las ráfagas de viento que baten las inmensas puertas metálicas del portón como si fueran simples laminitas y los goterones de lluvia que golpean contra la ventana e incluso sobre la motocicleta semi protegida bajo el alar que en estas circunstancias es un mero detalle de la construcción sin ninguna función utilitaria; siento los pies helados, la nariz, las orejas igual, cuando habitualmente para dormir no hace falta mas que una sábana y mucha veces ni siquiera eso, resulta gracioso ponerse a buscar un par de medias que ponerse en la oscuridad, rescatar y expandir el sleeping bag para que haga las veces de edredón o sábana nórdica. Bien, ahora si, esto si es cálido y reconfortante, una mirada autómata a la pantalla del celular que hace mucho reemplazó al reloj en la mesita de noche, quedan aun un par de valiosas horas de sueño antes de levantarse para ir a trabajar; duerme mundo, duerme y déjame dormir…, ahora si se escucha agradable el ruido de la lluvia cayendo interminable, como un rumor que arrulla, aunque arrecie el viento, aunque truene y relampaguee, ahora si puedo abrazarte de la cintura mientras beso tus hombros y tu espalda mientras duermes conmigo y no lo sabes y es la suavidad de tu piel que me acaricia y abriga. No habrá fuerza ni nadie que me aparte de este momento entre lo consciente y lo inconsciente, asomándome al segundo tiempo de mi sueño interrumpido, de la levedad, de la ausencia de lucidez a medio camino hacia un sueño profundo, solo el placer infinito de esta calidez, de esta tibieza que me engríe y arropa.
Ahí van mis sueños, entre almohadas y ruido de lluvia, con la mente en estado de hibernación, escalando la cordillera mas alta, viéndolo todo por encima de las nubes, con una gran sonrisa dibujada en la cara y el corazón dando saltos de alegría, con arneses de fe y de optimismo, confiando en mis manos, en mi instinto y en mis puntos de apoyo. Ahí voy, ahí estoy, ese será mi refugio y también mi bienestar, aunque al despertar tenga que escalar otras montañas, siempre podré volver a la mía cuando vuelva a soñar antes de cada amanecer.
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"... Y acurrucados el mundo es diferente
calor humano y hambre que compartir
y adormecidos y amontonados
de esta trinchera no quiero salir... "
"Cálida trinchera" (Celtas Cortos)

lunes, 22 de diciembre de 2008

RebeQUITA

(Sábado 20/Diciembre/2008)
La última imagen que tengo grabada en mis retinas de la persona hermosa de quien hablo es una que tuvo como marco una tarde soleada de principios de noviembre, fue en los días de convalecencia de papá, y una de esas tardes en que me quedaba conversando de todo con él. La imagen que me ronda tuvo la interacción inocente de personajes situados -en la línea de la vida- en el extremo opuesto de la niñez, una nonagenaria lúcida, sabia y cariñosa acompañada de mis primos-hermanos, mi madre y mi hermana, allá abajo, al inicio del corredor de techo tubular transparente del ex Hospital del Empleado, allí, a lo lejos y tan cerca a la vez, sus figuras diminutas agitando los brazos para que siete pisos arriba el octogenario hacedor de mis días pudiera verlos y agitara el brazo derecho libre de sondas y catéteres como respuesta a su saludo.
Ahora que lo pienso –y aunque en ese instante no reparara detenidamente en el detalle- me pareció verla cansada, satisfecha sí de haber podido ir a ver a su hermano hospitalizado; mientras quienes la acompañaban ya habían ubicado la ventana de la habitación en la que minutos antes estuvieron, ella parecía hacer esfuerzos infructuosos por identificar el objetivo visual de su saludo con manito temblorosa en alto, igual lo hizo, igual sonrió, igual regaló a su hermano ese gesto de mujer hermosa pequeñita de pelito corto cano. Unas horas antes al llegar y darle yo el encuentro en la entrada de cuidados intermedios -donde debíamos alternarnos los horarios de visitas restringidas-, me tocó escucharla decir el sobrenombre que me gané con ella de tanto que no iba a visitarla “tu no eres Tin, tu eres ingraTIN”, pero igual, siempre tenía para mi un gran beso y abrazo tierno de esos que solo pueden darte ella, Luchin, Milka o Genoveva por que te recuerdan o parece que también te abrazara Mamá Vica, algo de eso hay en cada uno de ellos.
Hoy me entero que el corazón de Rebequita, mi querida Tía Quita, me entero que su corazón cansado, ese dínamo feroz que ante las emociones, alegrías o tristezas galopa, se emociona, se descontrola y desboca; me entero que hoy hizo un esfuerzo final hasta detenerse.
Reflexionaba hace poco en estos últimos días sobre lo que son los ciclos que cumplimos en nuestras vidas, sin embargo, cuanto cuesta asimilar una partida, cuanto cuesta decir adiós sin que te tiemblen tanto las piernas. A partir de hoy, quererte será hacerlo en otros planos de nuestra existencia, te veré agitando los brazos y sonriendo para nosotros, aunque también caeré en la cuenta que ese día en esa imagen ya me estabas diciendo adiós.
Que descanses Rebequita, que descanses tía preciosa.

jueves, 11 de diciembre de 2008

AYHUALLÁ (canción de despedida)

Los ciclos son etapas, son vueltas de un espiral que es la vida misma, somos concebidos, nacemos, crecemos, nos alimentamos, aprendemos, socializamos, nos enamoramos, nos reproducimos, nos enfermamos, envejecemos y morimos. Entre momento y momento cumplimos ciclos intermedios, con retos y eventualidades a los que hacemos frente, buscando cumplir las metas que nos planteemos, planificando los esfuerzos, cumpliendo nuestros objetivos.
Dicen que las carreras hay que correrlas, sudarlas, lucharlas día a día, y al llegar al final de la jornada o al final del camino, o al tener que cerrar cada etapa debemos hacer balances, hacer estadísticas introspectivas de todo lo hecho, de todo el camino recorrido y después, con renovada piel y energía enfrentarse a lo que puede ser un nuevo ciclo de lo andado o dar un giro radical a nuestros pasos y enfrentar mas retos, irse lejos para empezar de cero o crecer en lo que ya estés haciendo. Cada una de esas etapas, cada fin de ciclo será una despedida, será un “ya me voy”, como el Ayhuallá (*) que bailan los Negritos de Huánuco al terminar la temporada de cofradías de fin de año e inicio del siguiente. Nos despojaremos de nuestros atavíos y ejecutaremos la melancólica danza del adiós, siendo uno solo en el abrazo con quienes nos acompañaron en la brega renovando la promesa de un próximo reencuentro y guardar en la mente, el alma o el corazón ese momento irrepetible.
A esa reflexión me lleva la proximidad del fin de año, de la expectativa de lo que deparara el nuevo año, tengo la certeza que mis esfuerzos y mis ganas serán plasmados en nuevos logros, en nuevas satisfacciones, me plantearé nuevos retos y me desafiaré a mi mismo para lograrlos, sonreiré más, renegaré menos; antes, al final de este período solo diré “ya me voy” con esa tristeza que suele mutar en alegría, bailaré mi propio ayhuallá como catarsis, y como promesa de todo lo bueno que hay en la otra vuelta del camino.
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(*) Ayhuallá, baile de despedida cadencioso y melancólico que ejecutan los integrantes de las cofradías de danzantes denominados “Negritos de Huánuco” al terminar su temporada de bailes y adoración del Niño Jesús, en el cual se despojan de sus trajes y máscaras tradicionales.

martes, 25 de noviembre de 2008

Ska, pogo, Fabulosos Cadillacs, mi mancha y yo “…NUNCA TE OLVIDES, VIEJOS MOMENTOS…”

Hasta el verano de 1985/1986, mis únicos referentes del ska eran que se trataba de un ritmo jamaiquino emparentado con el reggae caracterizado por un rasgueo inverso en la guitarra y mucho mas picadito que le dan su cadencia característica resultado de su mezcla con el punk que le dio un sonido más rápido y contundente pero manteniendo el estilo alegre y bailable. Su actitud responde al hecho que inmigrantes jamaiquinos rudeboys que en los setenta viajan a Inglaterra que aunque llegan con una ideología menos violenta se enfrentarán a la ola de racismo propulsada por una creciente corriente de extrema derecha, estableciéndose así una actitud inconformista y anti-sistema muy propia del punk.
En cuanto a bandas o grupos en esa línea o semejante que conociera, desde años atrás ya le había encontrado el gusto a Madness, The Specials y a UB40 –mas tarde me haría adepto a Bim Skala Bim y The Mighty Mighty Bosstones- así que escuchar por primera vez a los Fabulosos Cadillacs fue engancharme a su propuesta de forma inmediata, desde el primer single de su álbum debut “Bares y Fondas” el sencillo que titulaba “Quiero morirme acá” y luego “Silencio hospital”, distinto a todo el pop en castellano de entonces, como las bandas inglesas con una línea de brasses atrás dándole el tono festivo pero en nuestro idioma, además del look del trajecito y sombrero característicos.
Esta es una de esas bandas o grupos con la cual -habiéndote acompañado como sound track de buena parte de tu vida-, no puedes menos que identificarte como si se tratara de una extensión de tu propio grupo de amigos. Escucharlos a través de sus grabaciones de por si ya es divertido o te obliga a comprometerte con alguna causa o con un sentimiento según sea el tema; pero escucharlos y verlos en vivo es un despelote, no paras de saltar, bailar, cantar y hacer vivas, y eso sucedió desde la primera vez que los vi con mis primos en directo en el ’86 en la Feria del Hogar, en lo que fue la primera vez que tocaban fuera de su país; eso es lo que pasa cuando vas a uno de sus conciertos, sea que toquen en El Zalonazo, o la misma Feria del Hogar en Lima o el Festival de la Cerveza en Cusco, o en el Estadio Obras Sanitarias o en Cemento en Buenos Aires.
Siendo así las cosas, hago cuentas y son algo así como 22 años disfrutando de la música de estos guachos entrañables; la discografía de LFC abarca alrededor de 12 producciones en estudio sin contar las producciones en vivo y otros recopilatorios, de las cuales reparo que no todas tuvieron difusión en el Perú, hablo en particular de “Satánico Dr. Cadillac” ó “Volumen V” que contenía una singular versión de “Miss you” de los Rolling Stones y el hit “Demasiada presión” que recién fue conocido en el Perú con los discos de despedida no oficial en vivo “Hola” y “Chau”, salvo alguna mención en la desaparecida revista “Esquina” no recuerdo otra referencia en medios locales -por lo menos de “Satánico…”-, y con ello me refiero a la difusión amplia a nivel nacional como si había sucedido con producciones anteriores como el “Yo te avisé” o “El ritmo mundial”, sin embargo en esos años tuve el privilegio de trabajar en Studio 5, una radio bastante sui generis que se apartaba de convencionalismos en cuanto a la música que difundía, resultando exótica inclusive, o adelantándose por muchos meses a las radios y disqueras de Lima al contar con sus propios recursos y colaboradores en muchas partes del mundo, así que esos dos álbumes llegaron a nuestras manos gracias a Oscar Scirocco quien al igual que Marcia Rago –que nos proveyó con anticipación de años luz el golazo recopilatorio “Vasos vacios” que incluía “Matador”- son amigos porteños de primera línea a quienes convertimos en corresponsales de la radio.
Desde fines de los ochenta fue inevitable hacer propias las letras de “Yo no me sentaría en tu mesa” todo un himno a la amistad y las jornadas de buenas borracheras “…Por más que quieras sacarnos de nuestro lugar y pienses que solo somos un puñado de mierdas, no no podrás quitarnos lo que hicimos ya, ahora somos más hermanos que antes ...” en esos momentos ¡irremplazable!, por su parte “Demasiada presión” se convirtió en algo similar, el himno de los reencuentros y de los “hermano, te quiero mucho” implícitos, incluso en el repertorio de K-torce de Julio (en el que mi alter ego Manfredo era el vocalista) teníamos una versión del tema que fusionamos con la parte instrumental de una salsa de Fruko y sus Tesos en un endiablado solo de teclado de Martincillo Gordon y que en vivo precedía a nuestro cuasi funky “Vamos a jugar” hecho con Nito Beraún. Que himno, que hermandad “… ésta noche es hora de que pienses en cambiar, el tiempo pasa pronto y todo tiene su final, pasa pasa pasa pásame un vaso más volvamos caminando pero elijamos el lugar”.
En Huánuco disfrutamos de todo eso, vivimos a otro ritmo, escuchando las canciones que Lima nunca conoció en su momento, y replicándolas en nuestras fiestas –pobres casas de Gina o de los Díaz-, con mucho pogo incluido para espanto de los educaditos y educaditas que recién se integraran a la mancha “… si en este cielo hay un Dios, que me enseñe a destrozar el maldito grabador que no para de sonar … glori, gloria va a morirme en tus brazos de luz, el amor no me deja pensar, glori, gloria a va a morirme con vos mujer esta música rompe mis pies …”
Si bien el ska fue el punto de partida de todo lo que hicieron los Fabulosos Cadillacs, lo que vino después ya fue una ampliación tremenda de su espectro musical de ritmos y fusiones, música latina en suma, algo que si bien es cierto ya había comenzado con el emblemático “Vasos vacíos” del ’88; así, tuvimos un “Manuel Santillán El león” en versión original y tumbao, o el “Crucero del amor”, o “Gitana”, después vinieron los architocados “Matador” y “Mal bicho” que supusieron la consagración internacional de la banda con grammy’s, MTV award’s etc incluidos. Los demás discos han sido una evolución constante, cada uno con joyas y joyitas como “Calaveras y Diablitos”, “Roble”, “C.J.” ó “Vos sabes”.
Este año 2008 se hablaba de un inminente retorno de los Fabulosos Cadillacs como ya lo habían hecho los Soda; toda una intriga al respecto hasta que en junio Buenos Aires lucía empapelada de carteles en blanco y negro con una diseño de signos de admiración en medio de un circulo y con la frase “YO TE AVISE”, se venían los fabus, su pagina web marcaba una cuenta regresiva hasta que se hizo el anuncio de un concierto sorpresa, martes 01/Julio/2008 18:30 p.m. todos al Planetario de los bosques de Palermo, concierto gratuito y al aire libre ante unos 10,000 suertudos, pocos temas, entre ellos “Manuel Santillán, el León”, “Mi novia se cayó en un pozo ciego” en versión punk, “Demasiada presión”, “Siguiendo la luna” y “Mal bicho” mas el estreno de un tema nuevo “La luz del ritmo” y como bis y cierre “El Satánico Dr. Cadillac”, mini show suficiente para anunciar el retorno, el nuevo disco y el inicio del Satánico Pop Tour que según el anuncio incluiría Perú. (*)
Los últimos días de octubre de este 2008 han visito la aparición del nuevo CD de los Fabulosos Cadillacs, que titula “La luz del ritmo”; contiene seis reinterpretaciones de sus propios temas “Padre nuestro”, “Mal bicho”, “El genio del dub”, “Los condenaditos” y “Muy, muy temprano”; dos covers: “Wake up and make love whit me” (Ian Dury) y “Should I stay or should I go” (The Clash); y cinco temas nuevos “La luz del ritmo”, “Flores”, “Hoy”, “El fin del amor” y “Nosotros egoístas”, este ultimo escrito por Flavio Cianciarulo (Sr. Flavio) quien además la canta y es un homenaje al fallecido percusionista del grupo Toto Rotblat; este tema particularmente me ha resultado emblemático y es de los temas que seguro formaran ese grupo de himnos de amistad para mi y mucha gente como lo fueron “Yo no me sentaría en tu mesa”, “La vida”, “Demasiada presión” o “Carnaval toda la vida”.
Bien, el tour ha comenzado y ya recorren América, la mesa esta servida, los amigos estamos juntos, los ruddies de ayer y de hoy ya llenaron el Foro Sol del D.F. y lo harán en el Estadio de River Plate en Núñez y estarán también en la cancha y tribunas del Estadio Nacional en Lima este sábado 29/Noviembre/2008, una buena porción de ese público tiene el sello de “Hecho en Huánuco” de los que conocen a los Fabulosos Cadillacs desde siempre, “¡¡ruddie, un mensaje para ti !! “/ “… somos actores de ese gran escenario que se llama vida, pasiones, amores, traiciones, sueños, mentiras, porque la vida es una comedia de ilusiones, nacemos, crecemos, vivimos como nos toca. En la vida todos queremos tocar el cielo…” / y de lo nuevo cantará “… preguntas que vienen y van, mas preguntas que respuestas, una propuesta ilimitada sobre nosotros caerá, sobre nosotros caerá. Vivir de amor, vivir de amor. La luz del ritmo… La magia se baja! nos vamos a casa”. Habrá que estar ahí, aunque tenga que hacerlo en la piel de mis amigos.

(*) Quien quiera escuchar parte del show de anuncio de Satánico Pop Tour, en este enlace tienen el audio transmitido por la Radio Rock&Pop el 01/07/2008:

viernes, 14 de noviembre de 2008

ATURDIDO







Si tengo que describir mi estado de ánimo en estas últimas semanas esa sería la palabra mas aproximada y quizá mas descriptiva de cómo me he estado sintiendo: Aturdido. He pasado del estrés del trabajo a la expectativa de reencontrarme con uno de mis sobrinos queridos y sus nuevas pinturas; he tenido la cena familiar mas intensa que recuerde con excepcional tinto Cadozos y generoso rosé Tabernero y hasta karaoke incluido; he hecho mucha catarsis consumista; he comido demás; deje de ir al gimnasio so pretexto que me habían robado las zapatillas y la mochila; he subido y bajado de aviones y he tomado mucho café a veces sin discutir y sin analizarme; reventé la tarjeta de crédito; y he estado al igual que toda mi familia con el corazón en la mano y el alma en vilo cuando a la medianoche de un jueves mi hermano desde Huánuco me comunicaba que papá en Lima tuvo que ser llevado de emergencia al hospital, su presión se había disparado y una taquicardia con ínfulas de pre-infarto nos puso a todos en jaque. Desesperación hasta el llanto, impotencia de estar tan lejos, aunque el propio viejito se encargaría de poner paños fríos a la situación haciendo bromas a las enfermeras en los momentos mas críticos “¿señorita estoy en el cielo?, No señor ¿por que dice eso?, esta en la sala de emergencia. Ah, como veo tanta chica bonita, tanto angelito, yo pensé…”.
He compartido mucha vida estos últimos días, compartí los auriculares del móvil para escuchar con él la música que mas nos gusta, desde soundtracks de películas a las gaitas de Hevia o los Celtas Cortos; vimos ocultarse el sol desde el séptimo piso de sus cuidados intensivos o intermedios del Hospital Rebagliati y adivinamos la ubicación de nuestra casa identificando a lo lejos las edificaciones vecinas.
Las circunstancias de estos días me pusieron a mi mismo en un segundo lugar poniendo énfasis en buscar el bienestar de quienes me rodean, los viejitos siguen discutiendo por cosas simples pero los veo felices de estar uno al lado del otro, mis hermanos conversan mas, hasta el clima parece ir mejorando, también he vuelto a verle la cara -literalmente- a Tobías Hemingway luego de su paso por la veterinaria y su buen corte de pelo y garras y baño de por medio; pagué mis deudas del mes, en síntesis, debí responder igual a todas mis responsabilidades y compromisos aunque no estuviera al 100%; y luego he tenido que volver a subirme a un avión rumbo a mi selva/celda laboral, pero esta vez ha sido diferente, ha sido otra sensación, cual metáfora ha sido un paseo por las nubes y aunque no me haya dado cuenta por completo y hayan muchas tareas pendientes, he renovado energías, he renovado afectos.
He estado “aturdido” pero me alegra decir que hoy no lo estoy tanto, y escuchando la voz de mi conciencia maorí ayer volví a sacar mi motocicleta, hacerla rugir, ayer volví al gimnasio, anoche dormí mejor que un bebé; definitivamente me siento mejor y eso me reconforta.

lunes, 13 de octubre de 2008

Carta para un viejo amigo

Estimado Ismael:
Una vez mas no podremos coincidir en Lima, una vez mas no podré acompañarte ni ser partícipe de esa gran reunión de familiares y amigos que son tus conciertos, no podré escucharte decir en directo “gracias por estar aquí, espero que disfruten de este espectáculo de luz y de sonido” y que tratarás que nos sintamos menos solos y tratarás también de demostrar que estamos vivos y que no todo está escrito.
Han pasado algunos años y otras tantas canciones desde la primera vez que te escuché luego de andar curioseando el anaquel de CD’s de Marcia en su antigua casa de Floresta –música caleta me dije-, era el año 2001 y repasando los títulos de tus primeros discos “Atrapados en azul” y “La memoria de los peces” intuí a un trovador renovando la herencia de Silvio y de Serrat, escuchar “Papá cuéntame otra vez” fue una vorágine de reacciones, atención a la letra y después lo inevitable, como no sentirse un Daniel Cohn – Bendit o Dani “el rojo” dirigiendo a sus colegas de La Sorbona y desafiando gendarmes en aquel Mayo francés en los días de vino y rosas y la reflexión y conclusiones de una nueva generación que pregunta a sus padres para que sirvieron todos esos mayos del ’68 de la historia si siguen los mismos muertos podridos de crueldad y las mismas absurdas guerras. Así, me descubrí soltando un lagrimón al final de la canción; emotivo fue también declarar a viva voz “Amo tanto la vida” o casi deprimirme oyendo “Vértigo” ó “Un muerto encierras” pensando en antiguos amores.
Alternando sensaciones, como no sonreír cómplice con las historias de “Caperucita” o “La extraña pareja” y al pasar al otro disco con “Últimamente” fue como escuchar un diagnóstico de uno mismo y “Canción de amor propio” fue descojonarse de risa identificando mis propias manías. Así fué que mi convalecencia de un accidente en ese entonces en plena primavera porteña tuvo no solo música sino letras inteligentes; de ahí en más fue seguirte el rastro y procurar tus discos a través de los amigos y familiares viajantes por que aquí en tierras incas solo te escuchábamos quienes hubiéramos tenido alguna aproximación casi casual como la mía.
Debo darte las gracias mi estimado Ismael por cada nuevo esfuerzo por hacerte escuchar, algo que a estas alturas felizmente es una experiencia compartida por mucha más gente que ha hecho suyas tus canciones. No hay persona con quien haya compartido mis CD’s que no haya terminado apreciándote y siguiéndote. ¿Ya ves? has hecho muchos amigos Ismael, así cantamos para recordar que aun seguimos vivos (“Ya ves” Los paraísos desiertos - 2000).
En unos días mas cantarás para nosotros en el Auditorio del Colegio Santa Úrsula, me enteré muy tarde de tu llegada cuando ya había pactado mi ida y vuelta, hubiera querido escucharte decir las cosas que uno también dice como cuando se está frente a un espejo “Ahora que la adolescencia es un septiembre lejano… Ahora que duelen las resacas y cortan como una navaja. Ahora que nadie nos saluda por los bares de Malasaña, que pido auxilio, besos y comida por teléfono, que fumo flores y lloro a veces mientras duermo. Ahora que tiemblo como un niño abandonado. Ahora que viejos amigos nos han traicionado” (“Ahora” La traición de Wendy - 2002); hubiera querido que me cuentes más sobre los sueños del futuro de tu nueva “Casandra” o sobre el contenido de la sonda Voyager llegando a los confines del universo hasta Alfa-Centauro, o las historias de sala de cine en “Sesión continua”.
Eran muchas las cosas sobre las que teníamos que hablar y cantar, sin embargo, mientras yo esté dejando Lima en la madrugada del lunes volando sobre los Andes para retornar a mi selva laboral, tu recién estarás llegando para conversar tal vez con Mabela Martínez o dar alguna entrevista antes del recital del miércoles 22 por la noche; a esas horas no me quedará entonces otra cosa que poner a girar los CD’s como quien revisa antiguas o recientes cartas de un amigo entrañable.
Será para otra oportunidad Ismael, la próxima vez ¡avisa con tiempo pues hermano!
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Lo siguiente es lo que publicó Ismael Serrano en su blog respecto a su paso por Lima: (*)
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"... Viernes 24 de octubre de 2008
Garúa
Para mi amigo Pascual
El cielo opaco de Lima despliega su manto de garúa sobre los recién llegados. La fortuna de cada viaje viene acompañada siempre por un rayo de nostalgia que atraviesa mis párpados cada vez que los cierro. Imagino como será todo lejos. En casa. Y veo a un niño riendo a carcajadas sobre una cama. Y el mundo extraño e impaciente esperando su mirada. Cuando yo regrese ese niño será otro pero ya me sé de memoria su olor y gesto inquieto.En el salvapantallas de mis sueños aparece toda la gente a la que quiero. Y la melodía tarareada de las canciones que aún no he escrito toca mi piel como esta garúa indecisa, sin traspasar la ropa que me cubre pero avisando de que otras lluvias encharcarán mi habitación.Ahora viene a mi mente el olor del campo en otoño. Los berrocales a lo lejos abrigados de encinas y el olor de las chimeneas recién encendidas. El rumor del bar de la aldea, entorno a las mesas, y, de fondo, el telefilme de la siesta. Envido. Quiero un envite.Y en este día, color de ropa antigua, que diría el poeta peruano César Vallejo que puso la piedra blanca sobre la piedra negra, lejos de París y sin que alumbren el día aguaceros, muero un poco. Hay fracasos que nos muestran la medida de nuestra sombra, recortándose en el camino que dibujamos al salir de casa. En busca de un tesoro, o simplemente de tabaco. Fumo un cigarrillo, ese de más, y vengo de responder a preguntas con poca convicción y pido disculpas por la osadía con que arrojo contra el micrófono palabras y deseos. Llega el concierto y, como una flor que se abre, la música tiende sus estambres a un público que generoso canta y comparte el sueño que se posó en la ciudad portuaria que en estos días es mi vida. Durante el recital, al cerrar los párpados siguen atravesándome los recuerdos de mi gente como una saeta invisible y dolorosa. Pero ahora la nostalgia es alumbrada por los planes de futuro, la certeza de que en nuestras manos está abrir la cancela tras la que adivinamos la luz de otros amaneceres. El diálogo durante el concierto es un bálsamo porque saberse acompañado nos hace más fuertes en los momentos de adversidad. Agradezco infinitamente la noche compartida en Lima y nos despedimos sin hacer promesas vanas. Porque sé que volveremos. Afuera la garúa insiste en llenarnos de melancolía. Pero esta noche recibimos nuestra dosis de analgesia a través de las canciones y la charla, que extendemos hasta la sobremesa, hasta tarde mientras en Madrid amanece.Allá, al otro lado del océano, estarán bebiendo a sorbos la mañana junto con el café y el primer cigarrillo. Una alfombra de hojas secas se habrá extendido camino de la oficina. Y los plátanos desnudos de la calle enseñarán soberbios sus nudos como unas manos viejas abriéndose al cielo. Lima duerme y fumo otro cigarro, ese de más, mientras la garúa trata de meterse bajo mi ropa. Buenos amigos me acompañan. Los mejores. Y entre calada y calada se cuela la risa, haciéndose hueco entre el repaso de lo vivido. Nos despedimos y nos citamos temprano para viajar a Paraguay al día siguiente. Temprano. Demasiado. Sabrán soportar mi malhumor matinal como tantas veces.La garúa sigue cayendo sobre Lima mientras, feliz por el concierto, me acuerdo de todos. ..."

viernes, 3 de octubre de 2008

DX-ismo (cuando las emociones llegaban también a través de la onda corta)

Este es un vocablo, un concepto que siempre estará asociado a mi pubertad y a mi adolescencia, junto a un potente radio JVC regalo de mi padre, algo que se convirtió en la extensión más emocionante de mis conocimientos y las relaciones sociales en esa fase de mi vida. Si las revistas de mi infancia sirvieron para asomarme a un mundo infinito y mío, debo admitir que fue el DX-ismo la herramienta que me permitió dar pasos que me hicieron protagonista de muchas cosas inusuales para mi edad pero felizmente habituales entre mi circulo de amigos de entonces.
Una vez aprendido que los medios de comunicaciones son la suma de muchos elementos, que son la expresión de lo que un ser humano comunica a otro apoyado con la ciencia y la tecnología de cada época, que permite que los contenidos y los conocimientos de una determinada región o país puedan ser transmitidos hasta lugares distantes, una vez asimilado eso como algo natural, uno no podía limitarse a ser un mero receptor de esa información y conocimientos, uno debía también ser protagonista, formar parte de aquel sistema de comunicaciones.
En el colegio los amigos compartíamos datos, frecuencias y horarios de radios o programas recién descubiertos y ya en casa cada quien por lo general a partir de las seis de la tarde (23:00 Hora del Meridiano de Greenwich – Hora GMT u Hora UTC - United Time Cordinated) iniciábamos la singular cacería en la banda de onda corta, enterarse de la noticias que no verías ni en la tele ni la radio local, escuchar la música mas reciente y rebuscada y tomar conocimiento de otras realidades en la voz de amigos lejanos, estableciendo el vinculo con solo sintonizar y tener la paciencia de captar la señal adecuada de onda corta, al principio buscando las emisoras mas potentes y populares y después agarrar el gusto y reto de captar las emisiones mas lejanas y exóticas; aún recuerdo la emoción que provocaba escuchar el canto del “irakeere” anunciando el inicio de transmisiones de Radio RSA desde Johannesburgo.
Diexista es una castellanización de la expresión DXer, y el DX-ismo como actividad proviene de las siglas D = distancia y X = incógnita, y como afición podría definirse como la búsqueda de lo desconocido o lo que nos viene de la lejanía. Las personas que se dedican al diexismo son aquellas que con su aparato de radio se dedican a sintonizar, identificar, escuchar y monitorear emisoras de radio, bien sea que se trate de radiodifusoras o bien las señales de radioaficionados o señales utilitarias como las de barcos o aviones (aunque en estos casos actualmente el uso de dichas frecuencias solo se limita a momentos de maniobras o su uso en naves pequeñas tipo bolicheras), en mi caso y el de mis amigos, la carnecita de esta actividad –sobra decirlo- lo constituían las emisiones de radiodifusoras lejanas a nuestro lugar de recepción, desde las mas grandes y emblemáticas tipo Radio Nederland, Radio Deutsche Welle, BBC de Londres, Radio Suecia International, Radio France Internationale, Radio Praga, BRT de Bélgica, RAI de Italia, Radio Exterior de España, Radio Pekín, Radio South África, entre otras, y también aquellas emisoras que aunque no siendo las grandes corporaciones radiales de sus respectivos países en cambio tenían el encanto de su difícil sintonía sea por lejanas o por inusuales.
La mayoría de estas emisoras tienen transmisiones en varias lenguas, y las emisiones en castellano suelen ser felizmente muchas con todo un espectro de opciones para escoger, así, la afición inicialmente técnica de escuchar señales de onda corta que llegan hasta nuestros receptores según las condiciones de propagación, la potencia de las emisoras, las interferencia que sufran y la hora de la escucha, también permitía otro aspecto importante de conocimientos y experiencias que era conocer e informarse de primera mano con las noticias, la cultura y costumbres del país de origen de la señal, agregando a ello una actividad propiciada por las mismas emisoras cual es el ponerse en contacto con ellos mediante correo (si, correo convencional, recuerden que hablo de mi pubertad y adolescencia, el internet y el e-mail son temas recientes), lo que permitía consultarles aspectos de interés o compartir la experiencia de la sintonía.
Adicionalmente según el caso y la disposición de la emisora recibía información y material impreso de diversos tópicos del respectivo país (temas de turismo, cultura, actualidad, etc.), así como distintivos de cada radio como stickers y banderines o gallardetes. En resumidas cuentas, todo eso eran los trofeos de la escucha, que luego llenarían álbumes y paredes de la casa; y, lo principal, como complemento de la captación de la señal uno debía enviar informes de recepción y obtener como confirmación de la misma una Tarjeta QSL (tarjeta de confirmación de recepción o acuse de recibo), esos informes debían indicar día, hora de inicio y fin de la escucha, frecuencia de sintonía, situación geográfica del radioescucha, equipo receptor y antena empleados y un pequeño resumen de la escucha, junto con ello, una evaluación técnica de las características de la recepción, usando para ello el código SINPO, una escala de 1 al 5 que cubre y evalúa los siguientes aspectos:
Strength - Intensidad de la señal;
Interference - Interferencia de otras emisoras, equipos eléctricos, etc.;
Noise - Ruido, interferencias ambientales de tipo natural;
Propagation - Condiciones de la propagación y estabilidad de la señal (también el desvanecimiento de la señal o fading; y,
Overall - Apreciación en conjunto de la recepción. Con lo cual, un hipotético y casi improbable SINPO 55555 equivaldría a una recepción digamos perfecta.
El DXismo como afición principal de esos tiempos para mi implicaba todo un conjunto de otras actividades paralelas compartidas y competidas -como no- con algunos otros colegas de mi querido Colegio Leoncio Prado, así, cada uno de nosotros contaba con su respectivo Apartado Postal ó P.O. Box, con lo que debo decir que la llegada de correspondencia a mi Apartado Postal N° 270 era toda una materialización de las experiencias escuchadas, y el volumen era impresionante. La salida del colegio siempre incluía la visita obligada a la Oficina Central de Correos para ver que novedad había llegado para cada uno, en muchos casos el entusiasmo nos ganaba y ya no nos conformábamos con QSL’s y a veces recibir los sobres mas grandes eran motivo de mayor orgullo, suscripciones de revistas, etc, otras veces incluso la escucha había permitido participar de concursos que te compensaban con cosas mayores del merchandising de las emisoras, inclusive radios receptores Grunding (un amigo lo ganó dos veces), en mi caso uno de mis tesoros fue un afiche autografiado por los 49ers que me mandó la radio cristiana KGEI - La Voz de la Amistad desde San Francisco, Ca. En suma, la escucha de la onda corta no podía ser mejor estimulada.
Otra ventaja fue la posibilidad de contacto con otros oyentes de la misma radio que fueran de otras latitudes, lo que permitía que a través de la correspondencia uno tomara contacto directo con otra gente de tu misma edad é intereses, demás esta decirlo, hice amigos en lugares lejanos y cercanos, Japón, Francia, España, USA, Chile o Argentina proveyeron los mas recordables, aunque las cartas podían llegar de lugares inimaginables como Angola, Filipinas o Israel, algunos de esos amigos se convirtieron verdaderos familiares si no hermanos a la distancia. Claro, todo este intercambio significaba un reto a su vez, uno se convertía en una especie de representante del propio país, así se daba una saludable retroalimentación, un aprendizaje impresionante, de ahí en mas no hubieron mas fronteras ni barreras, si la cultura general fuera una materia que rendir, esta se aprobaba con notas de excelencia.
En cuanto a la formación de cada uno de nosotros esta actividad supuso una expansión de conocimientos enorme, conocer y entender principios físicos y mucho mas, ciencia multidisciplinaria en suma para lograr captar las señales de radio, para mejorar su recepción y junto a ello la interrelación tanto con las emisoras como con otros DXistas permitió que adquiriéramos ese “mundo” que en otras circunstancias hubiera sido parte de un proceso mas largo o habría tenido que darse en alguna otra coyuntura extraordinaria, nada habitual en gente de nuestra edad, independientemente que se tratara que viviéramos en una ciudad del interior y no en la capital –o quizá precisamente por eso-, lo que nos dio un plus para ver la vida de otra manera integrados desde entonces a esa gran aldea global que somos. Lo que vino años después ya fue el perfeccionamiento de todo lo andado, nosotros ya habíamos recorrido distancias infinitas, las distancias ya habían dejado de ser una incógnita.

YA TE EXTRAÑO

Pareciera que no hay nadie, ni una sola persona en mi entorno que pudiera terminar de entender la dimensión de este particular univ...